
Introducción
La UNESCO y el Foro Global de Redes acaban de lanzar un marco compartido que busca exigir más transparencia, responsabilidad y respeto a los derechos humanos a gigantes como Meta, Google o TikTok.
¿En qué consiste y qué puede cambiar?
Cuando hablamos de «plataformas digitales» en el debate político internacional, no hablamos de pequeñas herramientas tecnológicas ni de redes sociales locales.
Hablamos de Meta, Google, TikTok, X o Amazon: actores con miles de millones de usuarios cuyas decisiones sobre qué contenido amplificar o silenciar tienen consecuencias directas sobre la opinión pública, las elecciones, la libertad de prensa y los derechos humanos a escala global.
Y en esa dirección acaba de darse un paso significativo: el lanzamiento de la Propuesta de Acción de Pretoria sobre la Gobernanza de las Plataformas Digitales, impulsada por la UNESCO y el Foro Global de Redes (GFN) tras su conferencia internacional celebrada en Sudáfrica
Gobernar ese poder es uno de los grandes retos de nuestro tiempo.
Y en esa dirección acaba de darse un paso significativo: el lanzamiento de la Propuesta de Pretoria para la Gobernanza de las Plataformas Digitales, impulsada por la UNESCO y el Foro Global de Redes (GFN) tras su conferencia internacional celebrada en Sudáfrica.
¿Qué es y qué propone?
La Propuesta no es una ley ni un tratado vinculante.
Es un marco voluntario de cooperación entre autoridades reguladoras e instituciones de distintos países, construido sobre los principios de las Directrices I4T de la UNESCO.
Su valor no reside en imponer obligaciones, sino en crear un consenso internacional y una presión colectiva sobre las plataformas.
Durante los próximos dos años, los miembros participantes se comprometen a impulsar tres líneas de acción concretas:
- — Redes de aprendizaje entre reguladores de distintos países para compartir experiencias y coordinar respuestas ante desafíos emergentes.
- — Programas nacionales de alfabetización mediática e informacional, desarrollados junto a escuelas, medios de comunicación y sociedad civil, para que los usuarios naveguen el entorno digital de forma crítica y segura.
- — Normas mínimas multilingües para que las plataformas moderen contenidos en todos los idiomas relevantes, no solo en inglés, con tiempos de respuesta medibles y criterios culturalmente competentes.
Este tercer punto es especialmente relevante: las plataformas globales invierten de forma desproporcionada en moderación en inglés y desatienden el contenido dañino en idiomas con cientos de millones de hablantes.
¿Por qué importa ahora?
La Propuesta llega en un momento en que los marcos regulatorios están tomando forma en todo el mundo: la Ley de Servicios Digitales europea (DSA), los debates legislativos en América Latina, África y Asia.
La coordinación entre reguladores de distintas regiones puede marcar la diferencia entre regulaciones fragmentadas que las plataformas eluden fácilmente y un frente común con capacidad real de exigir cambios.
Aunque la Propuesta de Acción de Pretoria sea un marco voluntario, su fuerza no reside en la obligatoriedad, sino en la inteligencia colectiva que moviliza: cuando reguladores, instituciones y actores sociales comparten aprendizajes, estándares y expectativas comunes, incluso los compromisos no vinculantes pueden generar cambios reales y preparar el terreno para regulaciones más sólidas.
No es un punto de llegada. Es un punto de partida. Pero en un campo donde los avances suelen ser lentos y las plataformas tienen enormes recursos para influir en los debates normativos, construir consenso internacional tiene un valor estratégico innegable
Lo que hubo en Mayo al respecto:
El debate se trasladó a Lusaka, Zambia, donde se celebraron varios eventos conectados con esta agenda en torno al Día Mundial de la Libertad de Prensa:
- — 5 de mayo — Validación de las directrices sobre derechos digitales en África (WPFD · Centro Mulungushi, Lusaka)
- — 5 de mayo — Consulta sobre remuneración justa para periodistas y creadores de noticias (UNESCO y ALT Advisory)
Para saber más:
Tres documentos de referencia para quienes quieran profundizar en este tema:
– Buenas prácticas en gobernanza de plataformas digitales por reguladores europeos de medios — Un análisis pragmático de qué pueden hacer los reguladores hoy, incluso cuando las leyes son insuficientes o presentan vacíos. UNESCO, 2026.
– Informe Mundial de Tendencias UNESCO 2025: Periodismo para un mundo en paz — El papel del periodismo libre e independiente como pilar de la democracia y condición indispensable para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
– Protegiendo voces críticas: guía para la evaluación del impacto en derechos humanos en plataformas digitales — Desarrollada conjuntamente por UNESCO y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ayuda a identificar y responder a riesgos para los derechos humanos en el entorno digital, con especial atención a periodistas y defensores de derechos.
Conclusión: Mirando hacia adelante.
En un ecosistema digital dominado por actores privados con alcance global, ningún país puede regular en solitario.
La Propuesta de Acción de Pretoria no pretende sustituir a las leyes nacionales ni a los marcos regionales, sino activar una inteligencia colectiva internacional capaz de generar estándares compartidos, reducir asimetrías y fortalecer la capacidad pública de respuesta.
En un momento de cambios acelerados, esa inteligencia colectiva —más que la obligatoriedad formal— puede convertirse en el verdadero motor de una gobernanza digital más justa, más inclusiva y más democrática.
Doctor en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Derecho por la Universidad CEU. Director de Agencia de Desarrollo, líder en economía circular y pionero en acción climática, colabora con diversas comisiones de Naciones Unidas.
Fundador y director de la Plataforma OSICO, impulsa un espacio innovador de reflexión y cooperación frente a los grandes desafíos contemporáneos.