Introducción

El McKinsey Global Institute publica su informe Agents, Robots, and Us (noviembre 2025), una radiografía del nuevo escenario laboral en la era de la inteligencia artificial.

Con tecnologías ya disponibles hoy, podría automatizarse el equivalente al 57% de las horas de trabajo en Estados Unidos.

No se trata de una previsión para 2030: es una medición de lo que ya es técnicamente posible. Así lo concluye el informe Agents, Robots, and Us: Skill Partnerships in the Age of AI, publicado el 25 de noviembre de 2025 por el McKinsey Global Institute (MGI).

La cifra casi dobla la estimación que el propio McKinsey realizó en 2023, cuando situaba el potencial de automatización en el 30% para finales de esta década.

El cambio no se debe únicamente a que la IA haya mejorado, sino a que ha cambiado cualitativamente: los agentes de IA y los robots físicos actúan ahora de forma coordinada sobre tareas complejas, no solo rutinarias.

«El trabajo del futuro será una colaboración entre personas, agentes y robots. Si las organizaciones rediseñan sus flujos de trabajo en torno a esta asociación, podrían desbloquearse 2,9 billones de dólares en valor económico en EE.UU. para 2030.»

— McKinsey Global Institute, noviembre 2025

Claves del Informe:

  • 57% de horas de trabajo en EE.UU. son técnicamente automatizables con tecnología actual
  • 2,9 billones de dólares en valor económico potencial en EE.UU. para 2030
  • 7 millones de trabajadores con fluencia en IA en 2025, frente a 1 millón en 2023
  • 75% de trabajadores del conocimiento ya usan herramientas de IA, aunque sin despliegue formal por parte de sus empresas

El informe subraya que esto no significa que la mitad de los empleos vayan a desaparecer.

La automatización redistribuirá tareas entre personas y máquinas, con los trabajadores concentrándose en guiar, supervisar y verificar los sistemas de IA.

Más del 70% de las habilidades humanas seguirán siendo aplicables en el nuevo entorno de trabajo.

Para Europa, un análisis complementario del MGI señala que el 75% de las competencias demandadas por los empleadores se utilizan tanto en tareas automatizables como no automatizables, lo que abre una vía para la adaptación profesional más que para la sustitución directa.

El reto para las organizaciones

McKinsey advierte de que el verdadero reto no es tecnológico sino organizativo: rediseñar flujos de trabajo completos en torno a la colaboración humano-máquina, en lugar de simplemente añadir IA a procesos existentes.

Aunque el 77% de las empresas declara tener intención de lanzar programas de reciclaje profesional, la tasa de seguimiento real es baja.

Si la historia de otras transformaciones tecnológicas sirve de guía, la adopción plena podría llevar décadas.

Pero el potencial de cambio —y de creación de valor— es, según el MGI, mayor que en cualquier revolución tecnológica anterior.

Enlace al informe original:

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Doctor en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Derecho por la Universidad CEU. Director de Agencia de Desarrollo, líder en economía circular y pionero en acción climática, colabora con diversas comisiones de Naciones Unidas.
Fundador y director de la Plataforma OSICO, impulsa un espacio innovador de reflexión y cooperación frente a los grandes desafíos contemporáneos.