
Introducción
La desinformación digital no es nueva, pero sí es cada vez más compleja.
En el Sur Global, donde las brechas tecnológicas y educativas siguen siendo profundas, su impacto es mayor: afecta procesos democráticos, campañas de salud pública, cohesión social y confianza institucional.
En este contexto, la inteligencia artificial aparece como un actor ambivalente: puede amplificar el problema, pero también puede ayudar a enfrentarlo.
Desde el Observatorio de IA de OSICO analizamos cómo la IA puede convertirse en una herramienta útil para comprender y mitigar la desinformación, siempre desde una perspectiva ética, colaborativa y orientada al bien común.
IA: parte del problema, parte de la solución
Hoy la IA genera imágenes falsas, vídeos manipulados y narrativas fabricadas que circulan a gran velocidad.
Pero también permite:
- – Detectar patrones lingüísticos asociados a manipulación o falsedad,
- – Identificar narrativas engañosas y seguir su evolución,
- – Reconocer contenido alterado mediante análisis forense digital,
- – Filtrar grandes volúmenes de información para que verificadores humanos puedan concentrarse en los casos más relevantes.
La evidencia disponible muestra que la IA no sustituye la verificación profesional, pero sí puede reducir la carga, mejorar la eficiencia y ayudar a entender fenómenos que antes eran invisibles.
Por qué esto es especialmente relevante para el Sur Global
En muchas regiones del Sur Global, la desinformación se expande más rápido que la capacidad institucional para responder.
Las razones son conocidas:
- – Brechas de alfabetización digital,
- – Limitaciones en acceso a información verificada,
- – Ecosistemas mediáticos fragmentados,
- – Vulnerabilidad ante campañas coordinadas.
Aquí la IA puede aportar algo importante: capacidad analítica accesible, adaptable y escalable.
No como solución mágica, sino como parte de una estrategia más amplia de gobernanza informativa.
El aporte del OSICO Open AI Observatory
El Observatorio de IA Osico nace para democratizar el acceso a conocimiento crítico sobre IA y sus impactos sociales.
Su función es:
- – Organizar y traducir información compleja sobre ética y gobernanza de IA,
- – Reducir brechas de acceso mediante contenidos multilingües y accesibles,
- – Conectar actores diversos: ciudadanía, instituciones, academia y territorios,
- – Integrar inteligencia colectiva mediante entrevistas, análisis y participación ciudadana,
- – Ofrecer evidencia contextualizada para políticas públicas en el Sur Global.
No se trata solo de observar: se trata de co-crear conocimiento, fortalecer capacidades locales y promover estándares abiertos que permitan una gobernanza más equitativa.
Un enfoque basado en colaboración, no en soluciones verticales
La gobernanza ética de la IA no se construye desde arriba, sino entre todos.
Por eso priorizamos:
- – Conocimiento abierto,
- – Participación ciudadana,
- – Diversidad lingüística y cultural,
- – Metodologías colaborativas,
- – Evidencia verificable y accesible.
La IA puede ayudar a enfrentar la desinformación, pero solo si se integra en un ecosistema donde la sociedad civil, la academia y las instituciones trabajan juntas.
Un Observatorio que forma parte de un proceso mayor
El Observatorio de IA no surge como un proyecto aislado.
Es la evolución natural del marco que OSICO ha construido en sus diez libros, donde se analizan desafíos contemporáneos, tecnologías emergentes y modelos de gobernanza para un mundo interdependiente.
Ese recorrido previo —incluyendo los 110 desafíos del libro *Del reto al algoritmo*— permite abordar la IA con una base sólida y sin simplificaciones.
Este enfoque ha llevado a que la sección de IA de OSICO haya sido seleccionada como estudio de caso para el informe final de la Cumbre de IA que se celebrará en julio de 2026.
Reconocimiento a contribuciones externas
Algunas ideas de este análisis se apoyan en investigaciones recientes sobre IA y desinformación, como el trabajo de Katarina Zimmer en *Knowable Magazine*, con su artículo: «La IA se muestra prometedora en la lucha contra las noticias falsas» publicado el 23 de junio de 2026 que aporta una perspectiva útil para comprender cómo la IA puede ayudar a detectar contenido engañoso sin perder de vista la responsabilidad humana.
Conclusión
La desinformación es un desafío global con impactos locales.
La IA no es una solución automática, pero sí una herramienta que, usada con criterios éticos y con participación social, puede mejorar la capacidad de respuesta, especialmente en el Sur Global.
Desde el OSICO Open AI Observatory, seguimos trabajando para que la inteligencia artificial contribuya a una sociedad del conocimiento más abierta, más informada y más colaborativa.
Doctor en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Derecho por la Universidad CEU. Director de Agencia de Desarrollo, líder en economía circular y pionero en acción climática, colabora con diversas comisiones de Naciones Unidas.
Fundador y director de la Plataforma OSICO, impulsa un espacio innovador de reflexión y cooperación frente a los grandes desafíos contemporáneos.